El espacio central de los jardines se ha tratado con diferentes tipos de pavimento que crean diferentes zonas. Por un lado, hay una zona para los más pequeños donde se localizan juegos infantiles sobre un pavimento blando de caucho. También se puede diferenciar una segunda área destinada al descanso, con un pavimento duro, que incorpora sillas y una gran pérgola con el fin de crear una zona de sombra. Finalmente hay otra zona más verde que incorpora vegetación diversa y árboles (cercis, hibiscus…). En esta misma zona central hay un edículo que esconde diferentes servicios relacionados con el aparcamiento que está situado en el subsuelo. Se ha intentado reducir al máximo el impacto de esta construcción, rodeándolo de vegetación y buscando, dentro de las posibilidades, una armonía con el diseño y el entorno.
La parte del jardín que da a la calle Còrsega se ordena con un frente vegetal configurado por diferentes especies (magnolias, grevilleas robustas – nombre común roble australiano- entre otras).